La intervención paisajística en el parque de San Juan propone una reflexión sobre los límites territoriales y paisajísticos desde la disciplina arquitectónica. Se debe «considerar los límites como un grosor y no como un trazo» y, con ello, «considerar el margen como un territorio de investigación, de riquezas al encuentro de medios distintos» (Gilles Clément, Manifiesto del Tercer paisaje, 2004).

El punto de partida es un estudio de la preexistencia, catalogando todos los elementos naturales y artificiales existentes, con el objetivo de preservar el entorno, revalorizar los recursos y economizar la propuesta.

Una vez estudiado el entorno, se introducen nuevos elementos arquitectónicos que dialogan en diferente relación con el límite del parque y la preexistencia, generando acciones en un recorrido natural y perceptivo para el visitante.

TALLAR – Graderío: Habitar el mismo límite, sentir estar sobre el borde. Se talla un graderío en el terreno para mirar a cota de suelo, generando a un lugar de descanso y apreciación de la naturaleza, que gracias al estudio de la preexistencia se ubica en torno a vegetación perenne.

REUTILIZAR – Preexistencias: El proyecto plantea un nuevo trazado, reubicándolo al cobijo de los árboles existentes. Se construye reutilizando los bordillos de hormigón que anteriormente conformaban el borde de un camino rectilíneo y en desuso. Con este gesto, naturalizamos la zona del antiguo camino, economizamos la intervención, reducimos el impacto ecológico y revitalizamos el área de intervención.

ROMPER – Pasarela. Una pasarela metálica rompe el límite topográfico, generando una nueva percepción espacial y metiendo al espectador directamente dentro de la escena, potenciándolo con un suelo permeable.

©2022 – 2023 JOTAJOTA+Ángela Sueiro, Rubén Hernández
Fotografía de Amores Pictures